jueves, 17 de febrero de 2011

Oscuridad

-Oscuridad.
todo a su alrededor era oscuridad, fria y afilada como el filo de una espada.
-Donde estoy?-Se preguntó a si mismo.
Miró hacia delante y vió una puerta, la abrió y entonces supo de alguna manera donde estaba, aunque eso no era posible. Estaba dando un paseo por su ser, sus recuerdos se solapaban unos con otros mezclandose con sensaciones tan lejanas para el ahora...
-No puede ser, que se supone que debo hacer, quien contestará a mis preguntas?
-YO!-dijo una voz clara y a la vez oscura.
-Y quien o que eres?
-puedo ser todo y a la vez nada puedo ser tus sueños y a la vez tus peores pesadillas, pero veo que tienes un corazon puro ,asique por el momento, sere simplemente esto... Y de repente delante de Erestor aparecio una espada que brillaba con una luz mortecina.
-Cojeme. Le dijo la espada.-y ponme un nombre
-Te llamaras Sparphalas, por mi padre, el cazador de la cascada.
-Ahora, te entregare todo mi poder,para que puedas vencer tanto a la osuridad, como a la luz....
poco a poco Erestor fue abriendo los ojos, ya no estaba oscuro, y se sentia como una persona nueva, diferente. Se sobresaltó, porque los Arkmas habian desaparecido, pero en su lugar habian dejado una caja, del tamaño de un libro pequeño, lacada en negro, con una inscripción que rezaba "abreme solo si me necesitas". Tras de si los Arkmas habian dejado un rastro casi imperceptible. Erestor lo siguio, hasta llegar hasta un claro en el bosque en el que habia una figura vestida de negro a la que Erestor reconocio como el Arkmas que le habia entregado la piedra. Este estaba al borde de la muerte, le cojio la mano e intento transmitirle un mensaje, pero tras un espasmo repentino, expiró su ultimo aliento en el que se oyo claramente la voz de todos los Arkmas diciendo; "ha superado la primera prueba, hicimos bien al..." Y su vida se apago por completo.
Erestor se dijo.-No entiendo nada, pero creo que me espera un largo viaje para averiguarlo

Primer acto

Lentamente se fue levantando sin hacer ruido, cogio su equipaje y salio de la casa sin hacer ruido, cerro la puerta y se dio la vuelta solo para darse cuenta de que estaba rodeado.-No puede ser. Pensó.-he puesto en peligro a esta pobre gente, y eso que tube cuidado de borrar mi rastro. Pero lo que el no sabia es que los que lo rodeaban no eran personas corrientes, y asi empezaron a hablar.
-Como podras comprobar, una persona normal no habria podido seguirte hasta aqui.
-Ya me doy cuenta de lo que sois, pero lo que no se es quien os envia.
-Nadie de entre los mortales podria mandarnos aqui. Sabemos que eres por eso hemos venido.
Los que le rodeaban, venian de otro plano. En un principio no se dio cuenta de lo que eran, pero en cuanto los oyo hablar, lo supo, su padre le conto una vez una historia a la que el no daba crédito, una historia sobre el equilibrio entre los mundos, estos seres, segun la historia de su padre, se autodenominaban Arkmas y supo lo que eran por la sensacion que le daban al hablar, su padre se la habia descrito ya que aunque el no diese credito a esas historias su padre queria que estubiese preparado, pero ahora el no estaba. Nadie sabia quienes eran los Arkmas, no sabian si eran de corazón puro, o si servian al gran señor que todo lo ciega. Solo se sabia de ellos, que eran caprichosos, y que eran los encargados de dar los poderes al elegido , unos poderes de los que todo el mundo habia oido hablar pero nadie habia visto.
-Como te llamas, joven viajero?. dijeron los Arkmas.
-Mi nombre es Erestor.
-Pues no se hable mas joven Erestor, El deber nos ha traido aqui con una mision, saber si eres digno.
-Pero digno de que?-Preguntó Erestor.
-No hablaremos mas, puesto que el tiempo es un bien escaso en los tiempos que corren, La profecia ha empezado y nosotros somos los encargados de buscar al elegido, que será el que declinara la balanza, y someterlo a juicio mediante tres pruebas. Coje tu arma joven Erestor.
-Pero si no tengo mas que este viejo cuchillo de caza.
Sin previo aviso, uno de los Arkmas empezo a retorcerse y de el salio una piedra. El Arkmas le dijo que se acercara, Erestor le hizo caso y cuando estubo lo suficientemente cerca el Arkmas le metio el puño que contenia la piedra en la boca, haciendo que se tragase la piedra.
Erestor retrocedió aterrado y fue cuando se dio cuenta de que nada se movia a su alrrededor, no habia viento que moviese las hojas y hacia varias horas que habia salido de la casa pero nadie se habia despertado aún
-Que es esto!?!? Que me estais haciendo?!?!
Erestor estaba sufriendo mas que en toda su vida, era como si la piedra estubiese enchida de un poder no tenia claro hacia que lado decantarse.
-Ahora harás un viaje hacia tu interior, en el encontraras respuestas a allgunas preguntas.Dijeron los Arkmas.
Y asi, lentamente los Arkmas y el mundo alrededor de Erestor se fué difuminando hasta sumirlo en la mas completa oscuridad, sin mas proteccion que la fuerza de su mente y suvoluntad.